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domingo, 12 de febrero de 2012

Tom Petty and the Heartbreakers - Hard Promises (1981)

Día 14 de Febrero, día de los centros comerciales para muchos, para otros el amor se extiende por el resto del año. Esta reflexión me viene bien, además porque soy un desastre para las fechas y no las suelo recordar, pero que curioso que esta nos la meten con calzador, el caso es que hace pocas semanas quedé embobado y sin habla con el disco Into the Great Wide Open. Lo estuve escuchando durante días obsesivamente. Así que aproveché el flechazo para intentar hacerle llegar un ramo de flores y de paso intentar que no nos siga ignorando cada vez que confecciona una gira. Te queremos Tom!!!!!!.

Empiezo con Hard Promises, el primer disco que escuché y tuve suyo. Esta portada me parece increible, es de mis preferidas. Esta bonita estampa puede considerarse como una instantánea para acompañar la afirmación "cualquier tiempo pasado fue mejor", para mí representa esas cosas que solían hacerse el siglo pasado, un tipo paseándose por un lugar luminoso y colorido, con banda sonora agradable, repleto de personas con la mirada perdida en estantes repletos de plásticos circulares agujereados y envueltos en cartón estampado, donde, en aquel entonces, se solía almacenar la música medida en cantidad de surcos, más que en bytes, la suya, la mirada del melómano, observando en busca del próximo disco de los Byrds ¿cuál será? puede que Turn turn turn!, puede que Younger than Yesterday, o quizás Swetheart of the Rodeo. Ya sólo por la portada uno se esfuerza por escucharlo.

Como bien dice mi buen amigo Mansion este Hard Promises podría ser su Darkness On The Edge Of Town, el difícil disco después del pelotazo de Damn the Torpedos, pero no mucho mejor que éste, más bien confirmando que no fue casualidad y consolidando a Petty como uno de los mejores compositores que tenía el rock en aquellos momentos, aun a día de hoy lo percibo con muchos más matices que su predecesor, Hard Promises cuestiona su propio mundo allá donde Damn The Torpedos no lo hacía, fue la entrada a otro estado de percepción del músico y a unos años ochenta que dieron a luz algún que otro disco difícil de entender (Southern Accents).

Tom Petty maduraba con esos golpes que da la vida, su madre murió durante las sesiones de grabación, y Jimmy Iovine entendía que el brillo de su anterior disco no podía repetirse, el barniz cambiaba de tono a uno un poco más oscuro, con el riesgo claro está, de perder el empuje del éxito conseguido. Fue además el último disco con la formación clásica de los Heartbreakers, puesto que Ron Blair salió del grupo y fue reemplazado por Howie Epstein, aunque Ron Blair volvería a los Heartbreakers para la grabación de The Last DJ. Luego están las historias sobre el precio del disco y de como Petty se enfrentó a su discográfica, o de su odisea personal para conocer a Lennon, el cual se hallaba en los estudios en aquellos días, las podéis encontrar fácilmente, sólo añadir al respecto que dicho encuentro nunca se produjo por desgracia para Petty, y para el mundo entero por supuesto.


The Waiting es considerada la gran canción del disco, arquetípica de ascendente Byrds, guitarra de 12 cuerdas mediante, aunque personalmente siempre ví este disco como un todo indivisible, puede que porque lo descubrí muchos años después del éxito de su single, pero cada canción  encaja con la siguiente, con su deje vocal dylanita acentuado en todo el disco, un querer croonear un poco más, ese sencillo y efectivo riff inicial de A Woman in Love (It's not me), el southern que no lo es tanto de The Criminal Kind, el magnífico dueto con Stevie Nicks en Insider, entiendo que al final no se la cediera para su debut, Something Big, mi preferida del disco, que escuchada en la distancia podría ser perfectamente su primera canción para el Wildflowers de quince años después, su standard Nightwatchman, y las rockeras King's Road y A Thing About You. La replica de Louisina Rain en la balada You Can Still Change Your Mind
Y que decir del dulce pop soleado de Letting You Go, coros como esos ya nadie se atreve a hacerlos, y que bien le quedan y que delicia de órgano, otra de mis preferidas. Hard Promises me continúa sonando genial, remite directamente a una época muy determinada con respecto a su sonido, pero no empaña en absoluto ni una sola de sus canciones, puede incluso que le de más encanto, aun así os aconsejo cierta versión remasterizada que anda por ahí colgada en formato de audio sin pérdidas, ahora el vinilo descansa en paz lejos del rascar de la aguja y sólo sale los domingos y fiestas de guardar.

- ahora vienen las historias para no dormir
Tom Petty es como una especie de hermano mayor colega, restando el tema de la sangre. Más que ir marcando ciertos valores que no hay que perder, Petty es con quien ir aprendiendo, no te pondrá la mano en el hombro animándote y mostrándote el camino correcto, más bien te invitará a una cerveza mientras charláis de esas cosas que no le cuentas a tu padre por el respeto que le tienes, entonces en vez de darte la solución, le pedirá otra ronda al barman y pondrá una de los Byrds en la gramola, te sonreirá y te dirá "Si tiene solución, no te preocupes, se solucionará, y si no la tiene, ¿para que te vas a preocupar? no puedes hacer nada" sabiduría Zen de Florida, así de simple y con una sonrisa en la boca, así veo mundopetty, simplificando las cosas a su mínima expresión, y con una visión positiva e irónica incluso en los malos momentos. Y ahí es cuando coges tu cerveza le das un sorbo y aunque aun estés en la mierda te sale una sonrisa de las que se quedan fijas el resto de la tarde.

Fueron los Travelling Wilburys quienes me dieron a conocer a Petty, ¿quien era aquel tipo que se movía tan ligeramente entre Dylan, Lynne (artista con el que guardo algún oscuro secreto época Olivia), Harrison y Orbison? y como suele pasar, parece que los astros se alineen cuando llega el momento, allí entre los discos que me mostraba mi primo asomó el nombre de Tom Petty y tal fue mi insistencia que fue mío a regañadientes de su antiguo propietario, junto a una primera edición de Nevermind the Bollocks... las hormonas andaban a flor de piel y las crestas eran verdes. Así tal cual, me quedé con este botín por la portada. La música tardó en entrar, las primeras escuchas a Petty fueron como el primer polvo, acabas con la virginidad, pero no es la mejor, son las siguientes veces las que acaban satisfaciendo más. Pero no fue hasta hace pocos años con Johnny Cash y sus grabaciones americanas que sonó I won't back down, canción On the route por los siglos de los siglos, amen. Aquella fue la puntilla que me lanzó de lleno para encandilarme un músico que hasta el momento sólo existía a través de Hard Promises

Quería dejarle a Petty un gran ramo de flores para que sepa que aquí se le quiere muchísimo y que cada vez que plantee su gira debe tener en cuenta este país, si hay otros que llenan tres y cuatro estadios estoy seguro que Tom y sus rompecorazones son capaces de lo mismo, en otros paises lo consigue. El tema del caché son chorradas. Así que he confeccionado un gran ramo al que le faltan aun muchas flores, las vuestras, o mejor dicho, la de aquellos que queráis dejarla como una ofrenda al amor por su rock'n'roll. La página se llama Tom Petty in Spain, un nombre sencillo y a su vez fácil de posicionar en un buscador, nunca se sabe si se pasará por allí el homenajeado y decidirá que llegó la hora de venir.

Tened en cuenta que está en construcción y que el proceso será muy lento, para míi la Route siempre irá delante, como un hijo mimado, las cosas como son, pero eso no quita para que plante una pequeña semilla que puede que un día se transforme en un concierto por todo lo alto, ese es el único objetivo de ese blog. Veréis que ya me he tomado la libertad de incluir algunas reseñas sobre discos de Petty que encontré en alguno de los blogs que sigo, a aquel que no le parezca del todo bien tiene a su disposición un correo en el apartado A Letter to Tom donde poder comunicármelo, con todo tranquilidad que no me lo tomo a mal. Además si os hacéis el ánimo os invito a que entréis en la página oficial del músico si tenéis cuenta en la red social de turno, y dejéis vuestro enlace, lo tendréis que dejar en los comentarios puesto que no deja en su muro, ya lo probé. Finalmente recomendaros si queréis insertar videos oficiales de Petty en vuestros blogs tenéis que cogerlos de Artistdirect, puesto que youtube los capa para este país.

sábado, 28 de enero de 2012

Hard Promises, por Mansion on the Hill

Valdría la pena escribir algunas entradas dedicadas a la carrera de este gigante del rock americano al estilo de las dedicadas a los últimos años de Rem? Yo creo que si. Sino no se anima nadie, me apunto a hacerlo yo…jejeje. A pesar de que en Norteamerica es un músico que juega en la liga de Bruce Springsteen o Neil Young, aquí en Europa, el desconocimiento general a su figura es total. Solo los que seguimos con atención lo que se cuece en la escena musical americana seguimos con devoción al rubio de Florida. De todos modos, su obra habla por sí misma, y sus directos, a pesar de no verle nunca actuar (jamas ha venido a España y a Europa lo ha hecho en contadísimas ocasiones) están llenos de energía, soportado por esa increible banda que son los Hearthbreaker


Esto viene a colación porque el otro día, en el blog de On The Route, su autor, hizo una leve referencia al cuarto disco del gran Tom Petty señalándolo como su favorito en la carrera del de Gainesville. Me alegró mucho observar ese detalle ya que pienso que Hard Promises es un disco poco valorado y poco reconocido, no solo por el público aficionado al rock hecho en Norteamerica, sino por los aficionados al rock de Petty. Yo siempre he tenido claro que es mi álbum favorito de su primera época.


Hard Promises, de 1981, fue su primer disco de los ochenta (quizás su década más floja a nivel creativo, pero básica en cuanto a aprendizaje) y tiene el duro sambenito de ser un disco de los llamados de "sucesión", un papelón que también tuvieron otros como Darkness On The Edge Of Town o On The Beach, por citar dos discos de los otros dos monstruos que he mencionado antes. Suceder a un álbum casi perfecto como Damn The Torpedoes no tiene que ser nada fácil. Lo mismo que suceder a Born To Run o Harvest (en estos casos aún la cosa fue más jodida, porque el impacto comercial fue mayor). Damn The Torpedoes, como ya comenté en su dia, es un álbum que sencillamente lo tiene todo para triunfar: grandes canciones, arreglos con gancho, energía, buenas melodías…Su primera obra maestra y una especie de grandes éxitos del primer Petty. Tras el éxito de ese disco, el reto de su autor era ofrecer algo que por lo menos, se le acercara en niveles de composición y perdurabilidad. Hard Promises, no solo igualó el resultado global de su tercer disco, sino que para un servidor, contiene canciones que hicieron de Petty, definitivamente y por si quedaba alguna duda, un compositor de primera fila.

Jimmy Iovine, ilustre productor norteamericano, repitió experiencia con el rubio (tras el omnipresente Damn The Torpedoes) y tengo que decir, que a pesar de lo que se diga, este tipo sabe conseguir de los músicos a los que produce, lo mejor de si mismos. Domina perfectamente los entresijos del difícil equilibrio de lo que el público quiere y el artista desea, y de ahí que su firma esté impresa en varios de los discos de rock mas definitivos de su época. Según cuenta Tom en el imprescindible documental Running Down A Dream,Hard Promises fue un parto, en lo emocional, algo complicado. La muerte de su madre sobrevino al músico en plena grabación del disco y ello le llevó a confeccionar un álbum con melodías menos luminosas que en sus discos anteriores y darle un tono, quizás, mas intimista (algo que acabaría dominando con los ojos cerrados en Wildflowers, por ejemplo) y menos inmediato. De todos modos, ahí luce The Waiting, como apertura del álbum. Sino es la mejor canción que ha grabado nunca, poco le falta. Es pasmosa su facilidad para componer canciones de este estilo. Sencillas, armoniosas, con grandes trazos de guitarras y recordanonos que los Byrds, como sino lo supiéramos ya, fueron (muy) grandes. Los que no hayais visto a Petty y la banda tocar este tema junto a Eddie Vedder, ya lo estais buscando. Sin palabras. Luego llega, a gusto personal, uno de los temas básicos de su carrera. No solo en estudio, sino por la fuerza que tiene también en directo: A Woman In Love. Una canción como Something Big nos ofrece un tratamiento diferente y original en Petty. Parece como que es en esta época cuando empezo a tomar caminos diferentes a la hora de plantear sus canciones. También convive el rock energico y vitamínico como A Thing About You o Kings Road o el de raices mas stonianas como The Criminal World. Insider, el tema que grabó con Stevie Nicks (fan rendida de Petty y los Hearthbreakers) es una de las grandes patas en las que se sustenta el disco. Ambos repiten la experiencia del Stop Draggin' My Heart Around que Tom grabó para el album de la vocalista de Fleetwood Mac Bella Donna, aunque Insider creo que está mas cerca del espirtu Petty (suena menos aparatosa), y se agradece.

Luego está esa portada, tan poco glamurosa (en unos años donde se empezaba a imponer lo exhuberante y llamativo), pero llena de encanto. Una de mis favoritas de la época. Esa chaqueta, esos discos..., si señor!

Por lo que se cuenta en el documental que antes he citado, Petty debió tener algun desencuentro con la compañía de discos cuando esta intentó vender su nuevo disco a un precio mas caro del estándar. Tom parece un tipo callado y tranquilo, pero tiene su mala hostia cuando las cosas no le gustan (por ejemplo cuando se rompió la mano golpeando la pared mientras grababa y no le acababan de salir las cosas o cuando se declaró en bancarrota para poder ser dueño de su música) y esta vez consiguió que rebajaran al percio del disco, negándose a ser tratado de forma exclusiva logrando no abusar de los seguidores que comprarían su disco. Que tipo mas integro, que no?

En definitiva, un discazo mas, en la carrera, casi perfecta del rubio mas ilustre.

Originalmente escrito en La Mansion En La Colina